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Opinion Vox

DE INTERÉS PÚBLICO: ¿QUIÉN ES EL OSADO QUE SE ASOCIE CON EL GOBIERNO?

today4 de febrero de 2026 2

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Sabemos que el fin de una dictadura está cerca, cuando lo único que tiene en la calle son militares:

Nelson Mandela (1918-2013) Político y activista sudafricano


Claudia Sheinbaum anuncia este martes una inversión “histórica” de 5.6 billones de pesos para obra pública, a ejecutarse de aquí y hasta el 2030, al final de su gobierno. Por montos, sí, es histórica sin duda. No será sólo inversión gubernamental, sino compartida con el sector privado, aportando en ese orden 51 y 49 por ciento de todos los proyectos de obra.

En condiciones de normalidad, evidentemente el anuncio merecería un aplauso y un reconocimiento generalizado. Empero, y sin el afán de ser aguafiestas, es obligado advertir al menos tres elementos que vuelven inviable el anuncio presidencial:

Uno, suponiendo que el gobierno cuente con el dinero para aportar el 51 por ciento requerido, de lo cual hay serias dudas dado el despilfarro que significan los programas sociales, ¿cómo supone que la iniciativa privada invertirá más de dos billones de pesos en un país sin certidumbre ni jurídica ni política ni de seguridad? Un país sin jueces independientes, sin elecciones libres, sin órganos autónomos que exijan cuentas al poder público, por supuesto que espanta a cualquier posible inversionista.

Dos, ¿quién invierte en un país, además de lo descrito, en el que prácticamente nadie se salva de las extorsiones y cobro de piso, en el que trasladar mercancía casi por cualquier carretera es sinónimo de asalto, y en el que los cárteles gobiernan de facto al estar adueñados del territorio entero?

Y tres, ¿quién confía su dinero en un gobierno pésimo para administrar, corrupto a más no poder y despilfarrador a manos llenas? El proyecto de Sheinbaum es que su gobierno se asocie con empresarios, inviertan en 51 y 49 por ciento respectivamente, lo que daría al gobierno el control de la asociación y por tanto el poder de decisión. Es decir, los empresarios serían solo asociados minoritarios de la 4T. Solo un loco aceptaría.

Así, el fastuoso anuncio de la presidenta con a quedará en estridencia mediática, porque el empresario está aterrado con el rumbo que lleva el país y jamás invertirá sin certidumbre, menos asociado con la 4T, que es sinónimo de corrupción. Si no, al tiempo. X@jaimelopezmtz

Escrito por Jaime López Martínez

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