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    VOX MORELIA 103.3 FM

Policiaca

Fallece perra comunitaria que ganó el primer amparo nacional

today27 de septiembre de 2026

Fondo

Murió por causas naturales, después de una vida en la que conoció el abandono

Después de casi una década de convertirse en parte de la vida cotidiana de Ciudad Salud, Lobita, una perrita comunitaria que llegó a hacer historia en los tribunales mexicanos, murió este viernes pasado por causas naturales relacionadas con su avanzada edad.

Su historia comenzó mucho antes de llegar a los juzgados.

Durante años permaneció en las inmediaciones del Hospital Infantil de Morelia, donde encontró alimento, cuidados y cariño entre policías, vigilantes, trabajadores, pacientes y familias que acudían al nosocomio.

Pero a principios de este año su permanencia estuvo en riesgo.

Ante el intento de desalojarla, la abogada Fanny Rodríguez promovió un amparo indirecto contra la dirección del Hospital Infantil y las autoridades de salud.

El argumento fue que retirar a Lobita de su entorno representaba un riesgo para su vida debido a su avanzada edad.

El Juzgado Cuarto de Distrito resolvió el amparo y concedió la suspensión de plano del acto reclamado.

En su determinación consideró el bienestar animal como un elemento central del caso y prohibió expresamente cualquier intento de sacrificar o desalojar a la perrita.

Así fue como Lobita se convirtió en el primer ejemplar en ganar un amparo a nivel nacional ante un intento de desalojo, dejando un precedente para la protección de los animales comunitarios.

Melissa Dávalos Chávez, integrante de Michoacán Sin Tauromaquia y una de las personas que durante años cuidó de Lobita, la alimentó y procuró que recibiera atención veterinaria, fue quien dio a conocer su fallecimiento.

“Lo que me quedó de consuelo es que siempre estuvo cuidada, esterilizada, bañada, con sus vacunas y fue muy amada por el personal de la institución e incluso de familias de pacientes que cotidianamente visitaban el nosocomio”, señaló.

Ante la necesidad de descartar cualquier acto de crueldad, el Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA) realizó una necropsia.

Los resultados determinaron que Lobita había desarrollado tumores que, por su avanzada edad, eran imposibles de tratar y no habían respondido a los tratamientos.

Aunque fue considerada una perrita comunitaria, Lobita contó con una red de personas que la cuidaron durante años.

Quienes estuvieron cerca de ella ahora preparan un posible homenaje y no descartan instalar una estatua en su honor.

La historia de Lobita terminó físicamente este viernes, pero su legado permanece.

Murió por causas naturales, después de una vida en la que conoció el abandono, pero también el cuidado, la protección y el cariño de muchas personas.

Y cuando su nombre vuelva a mencionarse, no será únicamente para recordar a una perrita que vivía cerca de un hospital.

Será para recordar a Lobita, la pequeña habitante de Ciudad Salud que llegó a los tribunales y dejó escrito, con huellas y esperanza, que un perro comunitario también merece vivir en paz.

Escrito por VOX

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