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    VOX MORELIA 103.3 FM

Estado

Enmedio del contexto de violencia y fragmentación social de Michoacán, el pastor debe trabajar por la reconciliación

today30 de enero de 2026 5

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Así habló el décimo Arzobispo de Morelia en lo que fue su primera misa formal como jefe pastoral de esta Arquidiócesis, donde cuestiónó la injusticia y el abuso de poder

«En el contexto de la violencia y fragmentación social de nuestro estado, la misión es ser articulador de paz, saliendo a la periferia a buscar a víctimas de inseguridad y los desplazados, ejerciendo una pastoral de reconciliación», esa es la misión profética para sanar heridas sociales y construir un puente de paz, verdad y justicia, y de denuncia «a las estructuras que generan violencia, pobreza y desigualdad», dijo el Arzobispo José Armando Álvarez Cano durante la homilía de lo que fue su primera celebración eucarística como nuevo jefe pastoral de esta Arquidiócesis.

Ellos tras la lectura del Evangelio según San Juan que relata cuando Jesús dijo a los fariseos «yo soy el buen pastor y el buen pastor dá la vida por sus ovejas», en que durante su largo y profundo mensaje refirió el nuevo jefe pastoral que «es una exigencia social que brota del Evangelio», como que en la esperanza, la alegría y la paz debe de estar centrado el entorno del trabajo de los pastores que están al servicio de Dios.

Los tiempos han cambiado y la sociedad es plural, dijo, y el obispo es el guía de la Iglesia, es el garante de la comunión en medio de esa diversidad de la sociedad pero no puede hacerlo todo solo, requiere de la ayuda de su presbiterio, de religiosos y religiosas y de los fieles para edificar el cuerpo de Cristo «para que el pueblo de Dios se convierta en el verdadero agente de transformación».

Y tras pronunciar un saludo a la feligresía, a sus hermanos sacerdotes y obispos como religiosos ahí presentes, y los que veían la transmisión de la misa por vía remota, Monseñor Álvarez Cano se dijo agradecido y bendecido por este inicio de su ministerio pastoral en este día que fue de júbilo no solo por esta celebración, sino porque coincide con las fechas del cumpleaños del Cardenal Alberto Suárez Inda ahí presente y del propio jefe pastoral que cumple 66 años hoy,  donde refrendó que todo aquel bautizado es hijo de Dios y ello nos hace hermanos en Cristo.

Después señaló que este evento va más allá de un simple cambio administrativo o un relevo en esta Arquidiócesis de Morelia, sino por el contrario «es un acontecimiento de gracia y bendición, y de fe donde Dios sigue proveyendo a su pueblo de pastores para configurar aquí su reino» y apacentar a sus ovejas.

El jefe pastoral refrendó que todo ministerio de la Iglesia no es para servirse sino para servir con humildad: «estamos llamados a priorizar a los vulnerables, a los heridos  a los perdidos y ver por los más débiles y los enfermos, como servidores de la misericordia de Dios», y a ir contra la injusticia social y opresora buscando establecer un orden basado en el bienestar común y no en el abuso de poder con el egoísmo y negligencia de sus dirigentes que se han aprovechado del pueblo.

En ese escenario el pastor debe priorizar la atención al pueblo, y la acción pastoral adquiere un significado muy especial en esta Arquidiócesis.

Así habló ante el presbiterado presente en Catedral de Morelia que abrió sus dos puertas centrales para esta celebración, así como a los fieles presentes  a los alumnos del Seminario de Morelia, y ante los obispos eméritos auxiliares Carlos Suárez Cázares y Octavio Villegas Aguilar, así como ante el Cardenal Alberto Suárez Inda y quien le antecedió al frente del Arzobispado, Monseñor Carlos Garfias Merlos, el recién nombrado nuevo obispo de la diócesis de Zamora, Joel Ocampo Gorostieta, y otros obispos de algunas demarcaciones cercanas que estuvieron ahí presentes con el Arzobispo Álvarez Cano para acompañarle en esta bienvenida y en que oficialmente inicia su ministerio episcopal como jefe pastoral de esta demarcación eclesial.

Así, bajo el lema episcopal «el Dios de la misericordia nos colme de alegría y de paz», este día se ha presentado Monseñor José Armando Álvarez Cano como el nuevo Arzobispo de esta Arquidiócesis, con la promesa de que durante su ministerio «caminaremos en medio de esta Iglesia que peregrina, para lograr una Arquidiócesis más sinodal, más evangelizadora y más solidaria».

Ya oficialmente como décimo Arzobispo de esta extensa Arquidiócesis, y el trigésimo tercer obispo que sucede a Tata Vasco de Quiroga, dijo que solicitará a Su Santidad el Papa León XIV le provea de obispos auxiliares, porque es muy numerosa y requiere mucho trabajo.

Escrito por Teresa de la Torre

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